Siempre creì que iba a conseguir todo lo que me imaginaba al convertirme en adulto. De pequeña tenìa todo pensado de como serìa mi vida de grande.
Solìa decirme que tendrìa mi propio lugar donde vivirìa. El lugar que serìa el refugio para la persona que fuese mi pareja. Mi persona ideal. Esa persona por la cual te levantas cada dìa.
Segùn mis planes ya habrìa viajado por los lugares que siempre he deseado conocer. Ya me habrìa aventurado en viajes emocionantes, conociendo gente de todas partes del mundo.
A mis 30 segùn mis planes ya me habrìa establecido con el hombre de mis sueños, ese tipo increíble que con sòlo mirarlo ya puedo comunicarme con el.
Ese que logra que todo lo demàs a mi alrededor desaparece y sòlo somos uno.
A mis 30 de mis sueños, ya habrìa sido todo lo opuesto. Pero esta sociedad no te prepara emocionalmente para comprender que tendrás que vivir momentos de frustraciòn.
No te avisan que puede que no logres todo tan pronto. Aunque claro a veces miras a tu alrededor y ves personas que a su corta edad han logrado mucho màs que tù en tu largo andar. Y es precisamente en ese momento en el que viene el cuestionamiento interno de evaluar tu situaciòn actual y estùpidamente tiendes a compararte con tu entorno. Te preguntas -por què ellos si y yo no? te cuestionas que de seguro estàs haciendo todo mal, en algo debes estar fallando o ciertamente te corroe una envidia inevitable producto de la frustraciòn como persona que llegas a sentir.
Porque este mundo no te da las herramientas para afrontar que a veces no podremos hacer cosas que realmente quisiéramos hacer; no te preparan para fallar, no te dicen que caerte estarà bien y que tendràs que levantarte una y mil veces y que no por eso estàs mal. Que es parte del aprendizaje. Que el fallar y cometer errores es parte del camino de tu vida. Que es la ùnica forma que te puedas formar como persona y adquirir experiencia en este mundo y tener la fortaleza para poder afrontar todo lo que vendrà màs adelante en tu destino.
Y si puede que yo sienta algo de resentimiento con mi vida. Puede que a veces odio mi presente, y no es que odie a las personas que conforman mi mundo porque no lo es. Es simplemente que a veces quisiera un respiro, una desconexiòn de todo y hacer cualquier cosa que fuese sòlo para mi.
Suena egoìsta. Suena inmaduro. Suena irresponsable viniendo de mi. Pero es lo que a veces siento parte de la frustraciòn que llevo de no haber logrado nada de lo que habìa programado para mi.
A mis 30, debiera tener màs coraje y fuerza ante la vida. Pero la verdad es que me he vuelto màs temerosa y desconfiada.
las experiencias de vida han logrado que mi corazòn se cierre y desconfìe de cada persona que ose acercarse.
Comentarios
Publicar un comentario